Septiembre - Braun Retrofuture

EL CIUDADANO DE BIEN

El ciudadano de bien no intenta resolver los conflictos con sus semejantes con el diálogo.
El ciudadano de bien denuncia a la policia que para eso la paga con sus impuestos.
El ciudadano de bien ve alentada su labor de centinela de las buenas costumbres por parte del gobierno,
que pone a su disposición teléfonos para que denuncien los bares donde se fuma.
El ciudadano de bien sabe siempre que es lo bueno y que es lo malo; lo que está bien y lo que está mal.
"Usted no puede hacer eso, eso está prohibido"
Y ahora, en plena sociedad de la información, el ciudadano de bien ha encontrado su hueco en la red, donde
las redes sociales utilizan todo su potencial para ejercer la censura.
"Denunciar por abusos" "Este comentario está oculto por su baja valoración"
"Su fotografía ha sido retirada por contenidos inapropiados"
Es curioso de todas formas que los desvelos de las redes para meter tijera solo vayan encaminados a proteger
los derechos de autor de las grandes compañías y a su otra gran obsesión: el sexo y los desnudos.
Mientras tanto, proclamas racistas, homófobas y contenidos ultraviolentos no sufren el acoso de los censores.
Quizás sea porque al ciudadano de bien no le molestan.